lunes, 11 de junio de 2007

Coordinadora Oreamunense Monseñor Sanabria a favor de un desarrollo nacional equitativo.

“Por la soberanía alimentaria nacional. NO AL TLC”. Motivados por esta frase, un grupo de personas que representan diversos sectores de la sociedad y que se encuentran preocupados por el modelo de desarrollo desequilibrado impuesto por el gobierno; se unieron con el firme propósito de informar y generar conciencia sobre las implicaciones negativas que tiene el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, principalmente en el sector agropecuario.
La Coordinadora Oreamunense Monseñor Sanabria de lucha contra el TLC, pretende actuar como un grupo abierto para las organizaciones e individuos afines a la campaña del “NO” al TLC, y discutir las mejores opciones de desarrollo para el país en un ambiente de diálogo y oportunidades equitativas en beneficio de todos los sectores de la población.
La Coordinadora inició con el proceso de divulgación y estableció las estrategias a seguir a partir de este mes y hasta el 23 de septiembre, día en que se prevé la realización del referendo; entre las actividades se encuentran las visitas a las comunidades, cuyo fin es brindar información clara y concisa sobre los muchos perjuicios del convenio internacional.
Además, el movimiento, tiene previsto abrir espacios de discusión popular mediante foros y actividades culturales y deportivas, además de generar información por medio de volantes y fichas informativas.
Rescatar la expectativa de vida del pueblo oremunense, es la principal visión de un grupo de personas preocupadas por una posible ratificación del TLC, que afectaría a gran escala una zona potencialmente agrícola como lo es Oreamuno.
Para integrarse a la Coordinadora puede contactar a los teléfonos: 591 32 64 (con Carlos Pérez), 347 83 36 (con Danny Marrero) o al 381 98 59 (con kenneth Vega).


COMISIÓN DE COMUNICACIÓN Y DIVULGACIÓN
COORDINADORA OREAMUNENSE MONSEÑOR SANABRIA


“El que realiza muchas cosas cometerá muchos errores. Sin embargo, no caerá en el error más grande que es el de no hacer nada.” Benjamín Franklin.






Firma responsable: Carlos Pérez Hernández
Cédula: 3-231-355

sábado, 2 de junio de 2007

POR COSTA RICA. NO AL TLC


Espejos de desarrollo


Erick Jiménez Valverde

La mayoría de los políticos nos ofrecen en su campaña electoral la creación de un nuevo modelo de desarrollo nacional, el cuál invade de esperanza los sueños de muchas personas que ven en él la posibilidad de crecer y tener una mejor calidad de vida.
Lo que muchas veces no sabe la gente, es que ese modelo no es más que un espejo del sistema de desarrollo que venimos adoptando desde principios de la década de los 80.
Que diría el caudillo Pepe Figueres al oír a los políticos actuales promoviendo las exportaciones como la mejor arma de desarrollo o pensando en la apertura comercial como la única forma para cambiar la cara de suburbio que ponemos ante el mundo.
Don Pepe lucho por consolidar un estado empresario pensado en un desarrollo hacia adentro fundamentado en la formación y capacidad de trabajo del pueblo, los recursos naturales propios, la ciencia y la técnica; este proceso perduró hasta finales de la década de los 70; cuando la promoción de las exportaciones, la atracción de la inversión extranjera y la apertura comercial se convirtieron en los objetivos fundamentales del “Nuevo modelo de desarrollo económico”.
Y no es que las exportaciones sean innecesarias; estas son una parte primordial en el crecimiento de un país, pero cuando la distribución de riquezas no es igualitaria ahí es donde se presenta el problema.
Para poder implantar un proceso de ajuste económico que saque a Costa Rica de la “cajita de los tercermundistas” se debe pensar en impulsar un modelo que apueste al comercio justo, además de generar una política de reestructuración microempresarial que exija a las PYMES (pequeñas y medianas empresas) y microempresas cumplir una serie de estándares en materia social, económica, ambiental y laboral para que la competencia sea verdaderamente de “tu a tu”.
Hasta el momento no se ha podido cambiar el procedimiento económico acogido a principios de los 80; el gobierno actual simplemente apadrina otro reflejo de los sistemas anteriores; con una única diferencia el Tratado de Libre Comercio, que es totalmente coherente con el modelo exclusivo de exportaciones que cataloga a Costa Rica como el “pobrecito” en el mundo.
No dudaría que el modelo de desarrollo que nos ofrece el gobierno Arias Sánchez se convierta en otra promesa incumplida de una administración ego centrista, que disfraza con convenios internacionales lo mismo que se ha venido haciendo muchos años atrás y que no ha traído resultados favorables al país.